viernes, 17 de abril de 2015

LAS ARTES FIGURATIVAS EN EL MUNDO ANTIGUO


El arte prehistórico es el desarrollado por el ser humano primitivo desde la Edad de Piedra hasta la Edad de los Metales, periodo donde surgieron las primeras manifestaciones que se pueden considerar como artísticas. Según Ferran Adrià, la primera manifestación artística del ser humano fue la cocina.

En el paleolítico nuestros ancestros vivían de la caza, de la pesca y de la recolección de vegetales, se asociaban en tribus, vivían en cuevas y sus herramientas eran utensilios de piedra tallada, madera o hueso.

Su principal medio expresivo era la pintura rupestre, desarrollada principalmente en cuevas de la región franco-cantábrica. Son pinturas de carácter mágico-religioso, de sentido naturalista, con representación de animales. Parece ser que formaban parte primordial de un ritual propiciatorio para la caza.

En España podemos encontrar dos zonas diferenciadas: la cantábrica y la levantina. En la cantábrica, las escenas representadas son polícromas y muestran únicamente animales con un alto nivel de realismo, pues aprovechaban los bultos y hendiduras de la cueva, como partes integrantes de la obra para darle sensación de volumen.

La pintura rupestre levantina es posterior, está datada entre el mesolítico y el neolítico, es monocroma y representa escenas de caza en las que aparecen, por primera vez, figuras humanas, muy estilizadas, lo cual la hace semejante al arte rupestre africano.

En muchas cuevas repartidas por diversos lugares del mundo aparece una de las imágenes más frecuentes de la iconografía paleolítica, la mano que nos tiende ese antepasado artista a través del tiempo. Hay algunas manos positivas, por impresión directa de la mano impregnada en color, pero son mucho más numerosas las manos negativas, que se obtenían arrojando el color por la boca o por un tubo, como un rudimentario precedente de lo que hoy llamamos pintura a la pistola.

Otra de las manifestaciones artísticas de la prehistoria la constituye el arte mobiliar, que consiste en figuras y objetos decorativos tallados en hueso, cuernos de animal o piedra. Particular interés ofrecen unas pequeñas figuras femeninas de formas muy desarrolladas, denominadas genéricamente Venus, símbolos de la fertilidad.

El arte mobiliar es muy diverso ya que no sólo comprende creaciones exclusivamente artísticas, sino también objetos funcionales, herramientas y útiles decorados como arpones, azagayas, propulsores, adornos o plaquetas grabadas.

Tras un periodo de transición iniciado en el Próximo Oriente hace diez mil años, entre el paleolítico y el neolítico, se produjo una profunda transformación en la evolución del antiguo ser humano, que dejó de ser un cazador recolector nómada para convertirse en un sedentario agricultor ganadero, surgiendo nuevas formas de convivencia social.

Se forman sociedades cada vez más complejas donde va cobrando más importancia la religión. Es una época histórica que comienza con el surgimiento y desarrollo de las primeras civilizaciones agrarias y termina con la aparición de la escritura.

En el neolítico comienza la producción de piezas de artesanía, aparecen figuras de cerámica y vasijas de barro cocido decoradas con impresiones de conchas. Surge el arte textil: se producen tejidos y esteras con motivos geométricos o figurativos, y se manufacturan nuevos materiales como el ámbar, cristal de roca, cuarzo o jaspe.

En la llamada Edad de los Metales surgen las primeras civilizaciones protohistóricas. Se empiezan a fabricar objetos de metal fundido. El conocimiento de los procesos metalúrgicos permite utilizar elementos como el cobre, el bronce y el hierro. Lo que supuso una gran transformación material para estas antiguas sociedades, y el final de la Edad de Piedra.

En este periodo surge el arte megalítico, constituido por monumentos formados por piedras grandes, toscamente labradas, erguidas en solitario o combinadas para formar una estructura con fines religiosos, como lugares de enterramiento o como monumentos conmemorativos de sucesos destacados. Los principales monumentos megalíticos son el menhir, el dolmen y el crómlech.

La civilización mesopotámica nace hace cinco mil años, a partir de la evolución de los antiguos asentamientos neolíticos que se convierten en ciudades-estado y desarrollan su propio gobierno. Mesopotamia surge en el Creciente Fértil, un amplio territorio con forma de media luna situado en las planicies aluviales de dos grandes ríos: el Tigris y el Éufrates. Fue ocupada por los sumerios e invadida después por acadios, babilonios y asirios. Más tarde, sería conquistada por el Imperio Persa, después por el ejército griego de Alejandro Magno y finalmente caería en manos del Imperio Romano.

La civilización sumeria está considerada como la primera y más antigua del mundo. Inventaron los ladrillos y la escritura, que surgió como un sistema de pictogramas que fueron evolucionando, simplificándose y haciéndose más abstractos, dando origen a la escritura cuneiforme. Se escribió originalmente sobre tablillas de arcilla húmeda, mediante un tallo vegetal biselado en forma de cuña, de ahí su nombre. La innovación de la escritura es de tal magnitud para el desarrollo de la civilización que se identifica con la historia misma. Es el hito que permite marcar el final de la Prehistoria y el comienzo de la Historia.

Los sumerios fueron los verdaderos creadores del arte mesopotámico. Su estilo fue asimilado después por el pueblo acadio y por el babilonio, y adquiere pleno desarrollo con las civilizaciones asiria y neobabilónica. Los monumentos más importantes del arte mesopotámico son el palacio y el templo.

En las orillas del Nilo surgió otra de las primeras grandes civilizaciones, con obras de arte elaboradas y complejas que suponen ya una especialización profesional, un arte intensamente religioso y simbólico sometido a un poder político fuertemente centralizado y jerarquizado que otorgaba una gran relevancia al concepto religioso de inmortalidad.

Los persas iniciaron a partir del siglo VI a.C. la conquista de los territorios adyacentes y formaron uno de los mayores imperios de la antigüedad. Su gran ambición era la conquista de Grecia. Es así como se inician las llamadas Guerras Médicas, en las que se puso de manifiesto el valor y el heroísmo griego en defensa de su libertad y democracia, frente al absolutismo y despotismo del sistema gobernante persa, cuyo imperio entraría en decadencia y sería conquistado por Alejandro Magno.

Esto significó un desplazamiento del poder de Oriente a Occidente, convirtiéndose la ciudad-estado de Atenas en la más poderosa del Mediterráneo. Conquistó un gran imperio en el que se produjo un notable progreso intelectual, artístico, económico y político.




























domingo, 11 de enero de 2015




ARTÍCULO DE OPINIÓN SOBRE EL TEMA
EL TRABAJO POR PROYECTOS. CONCEPTOS Y PRINCIPIOS BÁSICOS
“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo comprendo”
Benjamin Franklin (1706-1790)
Mantener a los estudiantes comprometidos y motivados constituye hoy en día un gran reto incluso para los docentes más experimentados. La investigación evidencia que existen prácticas que estimulan una mayor participación del alumnado. Estas prácticas implican dejar de lado la enseñanza mecánica y memorística tradicional para implicarse en un trabajo más retador y complejo que desarrolle un enfoque transdisciplinar y estimule el trabajo cooperativo. El aprendizaje basado en proyectos incorpora estos principios.

Utilizar proyectos como parte del currículo no es un concepto nuevo y los docentes los incorporan con frecuencia a sus planes de clase. Pero la enseñanza basada en proyectos es diferente: no es un complemento, sino una estrategia educativa integral (holística), un proceso de aprendizaje que incrementa notablemente el compromiso de los estudiantes y su retención del conocimiento.

No se puede esperar la misma reacción en los estudiantes si son considerados como audiencia que si se les concede protagonismo. Y difícilmente serán protagonistas si el trabajo escolar es ajeno a sus intereses. Superar el aprendizaje entendido como una sencilla acumulación memorística de datos es uno de los principales motivos que justifican el trabajo por proyectos.

Este concepto se vuelve todavía más valioso en la sociedad actual en la que los maestros trabajan con grupos de niños que tienen diferentes estilos de aprendizaje, antecedentes étnicos y culturales y niveles de habilidad. Un enfoque de enseñanza uniforme no ayuda a que todos los estudiantes alcancen estándares altos; mientras que un enfoque basado en proyectos se construye sobre las fortalezas individuales de los estudiantes y les permite explorar sus áreas de interés dentro del marco de un currículo establecido. No basta con adquirir ciertos conocimientos sino que se le invita al alumnado a que desarrolle sus propias ideas al respecto.
Esta estrategia de enseñanza, centrada en los intereses y preocupaciones de los alumnos, constituye un modelo de instrucción auténtico que los involucra de forma activa en la planificación, ejecución, presentación y evaluación de experiencias dialogadas de aprendizaje que tienen aplicación en el mundo real más allá del aula, y les permite aprovechar en su vida diaria las habilidades y conocimientos adquiridos en clase, logrando una mejor adaptación individual y social.
Las estrategias de instrucción basada en proyectos tienen sus raíces en la aproximación constructivista que evolucionó a partir de los trabajos de psicólogos y educadores tales como Vygotsky, Bruner, Piaget y Dewey. Desde el constructivismo se observa el aprendizaje como el resultado de construcciones mentales; esto es, que los niños aprenden construyendo nuevas ideas o conceptos, basándose en sus conocimientos actuales y previos.
Lo más importante es que los estudiantes encuentran los proyectos divertidos, motivadores y retadores porque desempeñan en ellos un papel activo, pues les permite seleccionar los temas que más les interesan y que son importantes para sus vidas. El compromiso y la motivación posibilitan el alcance de logros importantes. Cuanto más involucrados estén los estudiantes en el proceso, mejor retendrán y asumirán la responsabilidad de su propio aprendizaje.
Los principales beneficios del aprendizaje basado en proyectos incluyen un notable aumento de la motivación, la adquisición de una gran variedad de habilidades y de competencias tales como colaboración, planificación de proyectos, toma de decisiones y manejo del tiempo. Mediante los proyectos, los estudiantes utilizan habilidades mentales de orden superior en lugar de memorizar datos de contextos aislados sin conexión con su aplicación en el mundo real.
Además, el aprendizaje colaborativo permite a los estudiantes compartir ideas entre ellos, expresar sus propias opiniones y negociar soluciones, habilidades necesarias en su futuro profesional. Aumenta sus habilidades sociales y de comunicación, y sus habilidades para la solución de problemas, lo que también favorece su autoestima.
Buena parte de la sociedad se encuentra anclada en una vieja racionalidad que hoy resulta simplista y rígida. Los planteamientos derivados de la sociedad industrial ya no nos sirven en la actual sociedad de la información y del conocimiento. Esta se basa en una nueva racionalidad que demanda cambiar radicalmente la manera de razonar heredada del pasado, su memorismo normativo, su reproducción simple, y sustituirlo por la cooperación, el sentido de la responsabilidad, la capacidad de relacionar unas cosas y fenómenos con otros y así descubrir en todo momento los brotes emergentes de lo nuevo.
Por primera vez en la historia, nos encontramos con que el ciclo de renovación del conocimiento es más corto que el ciclo de la vida del individuo: lo que aprendemos para formarnos no nos servirá para toda la vida. En este contexto, el trabajo por proyectos constituye una nueva concepción educativa y del conocimiento que implica reconsiderar la función de la escuela. Resulta absurdo vincular la educación exclusivamente al aprendizaje de contenidos que, en buena parte, van a quedar obsoletos.
La idea del currículo como una construcción que puede llegar a ser completa y acabada es una idea heredada de paradigmas anteriores que no tiene mucho sentido en la era de la Wikipedia, cuando la construcción del conocimiento se lleva a cabo por expertos no legitimados por el sistema académico hegemónico, se realiza de forma horizontal en vez de vertical y no termina nunca, no tiene final.
Hay que descartar la idea del currículo como objeto. Debe considerarse como un proceso, como algo en permanente construcción en vez de algo cerrado, como algo que se construye entre todos en vez de como algo que construye solo el docente. Programar por objetivos no tiene sentido; impide que lo inesperado y la sorpresa entren en el aula.
Es importante tener en cuenta lo que sucede fuera de la escuela, las transformaciones sociales y en los saberes, la apertura hacia los conocimientos que circulan fuera del aula y que van más allá de los contenidos especificados por el currículo básico. Debemos aprender a procesar el ingente volumen de información que recibimos, reconocer las diferentes versiones de un hecho y plantear hipótesis sobre las consecuencias de esta pluralidad de puntos de vista. Para comprender el mundo en el que vivimos tenemos que saber cómo acceder, analizar e interpretar la información.

En el trabajo por proyectos se replantea la función docente como la de un facilitador que ayuda a problematizar la relación de los estudiantes con el conocimiento, en un proceso en el que el profesor actúa como aprendiz. Permite desarrollar una actitud investigadora que ayuda a los estudiantes a dar sentido a sus vidas (aprender de ellos mismos) y a las situaciones del mundo que les rodea (de lo local a lo global); contribuye a expandir el conocimiento de los alumnos y a responsabilizarles de la importancia de aprender de los otros y con los otros.
Todo ello favorece el desarrollo de estrategias cognitivas complejas y de competencias de indagación, interpretación y presentación del proceso seguido al estudiar un tema o un problema, que por su complejidad favorece el mejor conocimiento por parte de los alumnos y los docentes de sí mismos y del mundo en el que viven.
Los proyectos pueden contribuir a favorecer en los estudiantes la adquisición de competencias relacionadas con la construcción de la propia identidad; el desarrollo de sus iniciativas y sus estrategias; la utilización creativa de recursos; el pensamiento crítico y divergente; la toma de decisiones; la asunción de responsabilidades; la comunicación interpersonal y la asertividad, es decir, saber comunicar las ideas y sentimientos o defender sus legítimos derechos sin agredir, pero sin dejar que la propia voz sea silenciada por quienes más gritan o proyectan formas de exclusión.
Dado que este proceso basado en el intercambio y en la interpretación de la actitud hacia el aprendizaje de cada alumno es singular, no puede reducirse a una fórmula que pueda aplicarse de manera repetida. Sólo puede abordarse desde una mirada diferente sobre la realidad escolar y desde otra forma de acercarse al conocimiento que se construye en la escuela.
Esta estrategia de enseñanza exige cambios y grandes dosis de osadía por parte de las autoridades, los docentes, las familias y los alumnos. Cambios necesarios y urgentes, pues la comunidad educativa no puede seguir instalada de manera confortable en una concepción obsoleta del saber. Debe asumir los nuevos desafíos.
Valencia, 11 de enero de 2015








Referencias Bibliográficas Remixeadas


Acaso, M. (2013). reduvolution, hacer la revolución en la educación. Barcelona: Paidós.

Carrillo, T. (2001) El proyecto pedagógico de aula. Educere, vol. 5, núm. 15, octubre-diciembre, 2001, (pp. 335-344). Universidad de los Andes. Venezuela. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/356/35651518.pdf

Galena de la O, L. (2006) Aprendizaje basado en proyectos. Investigación en Educación a Distancia. Revista Digital. Universidad de Colima. Recuperado de:

Guzmán, A. y Seijas, L. (2005). Proyectos pedagógicos de aula (P.P.A.). Universidad Rómulo Gallegos. Venezuela. Recuperado de:

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